domingo, 20 de octubre de 2013

Transformación persistente de la personalidad tras experiencia catastrófica





El imaginario colectivo pronuncia que la tensión emocional en las personas puede incidir en ansiedad, fobias, agresividad, depresión, hiperactividad, adicciones, obsesiones y un largo etcétera con diferentes grados antes del aplicar a perfil de trastorno específico. En este sentido de "dolor emocional excesivo" es reconocido que la mayoría de los individuos logra dominar situaciones inesperadas y no deseada sin afectar de manera persistente su actividad cotidiana, estilo y estructura mental. 

Sin embargo, cuando los ahora llamados "trastornos" impactan negativamente el ámbito personal y de relaciones es muy pertinente acudir en tiempo y forma al apoyo profesional. En esta semana, tres casos aislados y enigmáticos del lado oscuro generan reflexión sobre tipo de trastornos y consecuencias.

1) En la República de Serbia, un veterano de guerra mató con arma de fuego a 13 personas de su familia y vecinos (entre las víctimas, su mamá, hijo, a un niño de dos años, e hirió a su mujer) se desconoce el móvil. El perfil del victimario: Intento de suicidio previo al ser detenido, el mejor vecino, no bebía alcohol, su familia era tranquila, fue obrero y perdió su trabajo hace un año, luego agricultor, creció sin padre... se suicidó cuando él era un niño, tío y primo ingresaron hace tiempo a hospitales psiquiátricos.

2) La valiente guerrera, Rosario Ibarra de Piedra, en el contexto de un acto conmemorativo afirmó que "le duele la incomprensión de mucha gente que culpabiliza a los desaparecidos que militaron en alguna organización política" y que la Ley General de Víctimas es un insulto por su orientación básica de lograr indemnizaciones económicas para quienes han sufrido el asesinato o la desaparición de un familiar. Que la vida de un ser querido "no se compra ni se vende". 

Remarquemos para nuestros efectos que la nueva Ley también incluye "servicios de atención mental en los casos en que, como consecuencia de la comisión del hecho punible o de la violación a sus derechos humanos, la persona quede gravemente afectada psicológica y/o psiquiátricamente"... digamos señales con claridad de principios, objetivos y medios.

3) La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó de investigación iniciada hace cuatro meses la desarticulación y detención de una banda de presuntos delincuentes, quienes privaron de la libertad a ocho personas -seis ya liberados, una fue mutilada y otra en calidad de desaparecida-.

Analizando, es claro que los ejemplos tienen diferente origen y criminalización. Visibilicemos desde su impacto psicológico y más allá de lo económico, de la transformación persistente de la personalidad tras experiencia catastrófica (F62.0) con base en la Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales, promovido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) hoy el CIE-10.

Pautas para el diagnostico del citado trastorno. Explica profundo resquicio en la personalidad de las víctimas ante las experiencias vividas. 1. Grupo de población (campos de concentración, torturas, desastres y exposición prolongada a situaciones amenazantes para la vida, por ejemplo el secuestro, cautiverio prolongado con la posibilidad inminente de ser asesinado) y 2. Sus rasgos (actitud permanente de desconfianza u hostilidad hacia el mundo, aislamiento social, sentimiento de vacío o desesperanza, sentimiento permanente de "estar al límite", como si se estuviera constantemente amenazado y vivencia de extrañeza de sí mismo). 

Para concluir, evidentemente la moraleja universal es la prevención del delito y tratamiento psicológico, entre otros, como una importante y útil herramienta personal, grupal y comunitaria. Una aspiración con fundamento en la realidad para construir una política integral en éstos y otros temas de toda agenda.
Aspectos psicológicos comunes durante una catástrofe
Pueden aparecer:
-         Sentimientos de intenso malestar; inquietud, desamparo, indefensión.
-         Miedo a perder la propia vida y la de los seres queridos.
-         Sentimientos de solidaridad y empatía.
Aspectos psicológicos comunes después de una catástrofe.
Después de una catástrofe puede aparecer:
-         Ansiedad anticipatoria
-         Las primeras conductas inmediatas a la emergencia siempre van dirigidas a la búsqueda de seres queridos y a recuperar la unidad familiar.
-         Algunas alteraciones en el sueño y conducta alimentaria en los días y semanas posteriores
-         Urgente necesidad de contar una y otra vez la experiencia vivida.
-         Atribución de control externo: el resultado de lo que ha ocurrido en el suceso se atribuye fuera de uno mismo
-         Sentimientos de solidaridad y empatía.
Según la clasificación de los “Trastornos mentales y del comportamiento” CIE 10, “Se trata de un trastorno que surge como respuesta tardía o diferida a un acontecimiento estresante o a una situación (breve o duradera) de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica ,que causaría por si mismo malestar generalizado en casi todo el mundo (por ejemplo ,catástrofes naturales o producidas por el hombre ,combates ,accidentes graves ,el ser testigo de la muerte violenta de alguien, el ser victima de tortura ,terrorismo ,de una violación o de otro crimen.
El comienzo sigue al trauma con un periodo de latencia cuya duración varía desde unas pocas semanas hasta meses (pero rara vez supera los seis meses). El curso es fluctuante, pero se puede esperar la recuperación en la mayoría de los casos. En una pequeña proporción de los enfermos, el trastorno puede ser durante muchos años un curso crónico y evolución hacia una transformación de la personalidad.

Según el Cie-10
F62.0 Transformación persistente de la personalidad tras experiencia catastrófica
Transformación persistente de la personalidad que puede aparecer tras la experiencia de una situación estresante catastrófica. El estrés debe ser tan extremo como para que no se requiera tener en cuenta la vulnerabilidad personal para explicar el profundo efecto sobre la personalidad. Son ejemplos típicos: experiencias en campos de concentración, torturas, desastres y exposición prolongada a situaciones amenazantes para la vida (por ejemplo, secuestro, cautiverio prolongado con la posibilidad inminente de ser asesinado). Puede preceder a este tipo de transformación de la personalidad un trastorno de estrés post-traumático (F43.1). Estos casos pueden ser considerados como estados crónicos o como secuelas irreversibles de aquel trastorno. No obstante, en otros casos, una alteración persistente de la personalidad que reúne las características que a continuación se mencionan, puede aparecer sin que haya una fase intermedia de un trastorno de estrés post-traumático manifiesto. Sin embargo, las transformaciones duraderas de la personalidad después de una breve exposición a una experiencia amenazante para la vida como puede ser un accidente de tráfico, no deben ser incluidas en esta categoría puesto que las investigaciones recientes indican que este tipo de evolución depende de una vulnerabilidad psicológica preexistente.


Pautas para el diagnóstico
La transformación de la personalidad debe ser persistente y manifestarse como rasgos rígidos y desadaptativos que llevan a un deterioro de las relaciones personales y de la actividad social y laboral. Por lo general, la transformación de la personalidad debe ser confirmada por la información de un tercero. El diagnóstico esencialmente se basa en la presencia de rasgos previamente ausentes como, por ejemplo:


a) Actitud permanente de desconfianza u hostilidad hacia el mundo.
b) Aislamiento social.
c) Sentimientos de vacío o desesperanza.
d) Sentimiento permanente de "estar al límite", como si se estuviera constantemente amenazado.
e) Vivencia de extrañeza de sí mismo.

Esta transformación de la personalidad debe haber estado presente por lo menos durante dos años y no debe poder ser atribuida a un trastorno de la personalidad preexistente o a un trastorno mental distinto del trastorno de estrés post-traumático (F43.1).
Incluye: Transformación de la personalidad tras experiencias de campo de concentración, desastres y catástrofes, cautiverio prolongado con peligro inminente de ser ejecutado, exposición prolongada a situaciones amenazantes para la vida como ser víctima de un acto terrorista o de torturas.
Excluye: Trastorno de estrés post-traumático (F43.1).


Bibliografía:
http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2947058.htm

sábado, 12 de octubre de 2013

Crisis


CRISIS


Para hablar de intervención en crisis es importante definir Io que es en si una crisis, puede decirse que es un estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente per Ia  incapacidad del individuo para abordar o resolver problemas en determinadas situaciones nuevas y dramáticas. Pueden ser precipitadas o producidas per algün suceso especifico, se caracterizan por una gran desorganizaciôn emocional, perturbación y trastornos en el empleo do estrategias previas de enfrentamiento.


La crisis puede ser vista come una dualidad, es decir, ser tomada como algo arnenazante peligroso o per el contrario come una oportunidad un reto Segün esto Ia crisis se convierte en una vivencia do (a cual hay quo trascender.

Se pueden clasificar las crisis en:

·         Crisis del desarrollo: propias de cada etapa del desarrollo, se derivan del cambio que se sufre con Ia transición, las condiciones propias de cada una do ellas y (a forma come se resuelvan.

·         Crisis circunstanciales: se presentan a partir del enfrentamiento de acontecimientos vitales, dentro do esta clasificación se encuentran las crisis quo nos interesan en este articulo come crisis en desastres naturales, desastres provocados por el hombre, guerra y hechos relacionados.



Etapas de las Crisis:

·         Impacto.  reacción inmediata, so presentan conductas de supervivencia relacionadas con Ia personalidad  del  individuo, grade do  adaptación frente  a  Ia  situación,          hay  un  aumento            do  (a  ansiedad,       temor preocupación, sentimiento de culpa, entorpecimiento de Ia capacidad de respuesta, sentimiento de ser el mayor afectado, confusión y dificultad para  tomar  decisiones      Domina  el  miedo  y  el  pãnico  se  presenta cuando es imposible escapar



·         Tensión. Se da incredulidad y reacciones iniciales frente a a situación, como     ansiedad traumática, somatizaciones, desasosiego (apatia, hiperquinesia,        alucinaciones, ideas suicides), emotividad (tristeza, rabia, miedo, culpa) ,  desorganización personal.

·         Post - impacto: respuestas alternativas a nivel individual y colectivo como           reacciones disfuncionales (peligro do crisis posteriores), reacciones funcionales ( ver Ia crisis como oportunidad). A nivel individual se presentan sindromes postraumáticos, somatizaciones, depresión, suicidio y ansiedad generalizada; a nivet colectivo se presenta hostilidad, culpabilizar a otros de Ia situación, asumen el papel de  victima,  dificultades  pare  intregrarse  a  diferentes     situaciones, frustración, se presenta el síntoma de desastre caracterizado por desorientación, apatia, incredulidad,  sorpresa, rniedo, angustia, búsqueda inconsciente do familiares y pertenencias. Pasan por diferentes etapas: trauma, sugestión, euforia y ambivalencia, Ante Ia crisis, los psicólogos o el personal que interviene en Ia atención primaria cumplen ei papel do faciiitadores  del  proceso  do  adaptación que Ia persona debe emprender pare superar La situación problemática. El objetivo que se pretende es impactar en el otro,  pero  es  el  otro mismo quien se adapta y surgen los carnbios. Cuando se habla de crisis,  es  necesario  analizar  3  factores fundamentales. indagar sobre ci evento vital (qué fue lo que ocurrió?, Con que recursos psicológicos cuenta el individuo pare enfrentar Ia crisis. (qué alternativas ha tenido para enfrentar Ia crisis?,qué ha hecho hasta ahora? La ayuda disponible (redes de apoyo social que son amortiguadores do Ia crisis)  La intervención en crisis no implica una sustitución del profesional de Ia salud mental (Psiquiatra o psicólogo), so trata de establecer una rápida solución con Ia persona en situación do estrés, determinar Ia causa del problema y proponer una solución razonable y práctica Para que sea útil Ia intervención en una crisis, so debe hablar el lenguaje do a persona, de tal forma que comprenda rápidamente que intentamos hacer y así brindar una verdadera ayuda. Para lograr una conversación efectiva se debe garantizar una ciara privacidad, se debe crear una atmósfera de alianza, comodidad y ayuda efectiva do Ia resolución del probiema, se debe establecer Ia causa  del estrés de Ia persona y analizarlo con ella, conjuntamente con Ia persona buscar una solución al problema y Ilegar a un acuerdo sobro lo que ha do hacerse a partir de ese momento.

LA CRISIS Y SU IMPACTO ORGANIZACIONAL


Las crisis en especial la desencadenadas por eventos adversos nos permiten revelan las verdades ocultas de nuestra organización, permiten entender si los planes de contingencias realmente funcionan si somos lo suficientemente flexibles para ponerlos en marcha y adaptarnos creativamente a la nueva situación presentada, las crisis nos ponen al descubierto las relaciones, vínculos y modos de pensar y de hacer de los integrantes de la organización que, previamente a su desencadenamiento no eran percibidos ni entendidos.

Toda crisis trae consigo un potencial positivo o negativo de cambio de ahí que emergen posibilidades de repensar las estrategias y estructuras organizacionales cuya mera consideración era imposible de ser encarada con anterioridad a la situación de crisis.

El análisis de la Gestión del Riesgo y la teoría organizacional no han dado al tema de la crisis un trato suficientemente detallado, tanto en lo que se refiere al desarrollo del concepto, como en cuanto a su interrelación con otras variables organizacionales, En este sentido surgen las preguntas ¿Cómo gestionar una crisis causada por inundaciones, terremotos o catástrofes naturales o tecnológicas en general?, las aristas de las variables que desencadenan la crisis pueden ser muy variadas por esto es que en la gestión de los eventos adversos las crisis tienen un enfoque tridimensional es decir pueden desencadenarse en cualquiera de sus fases (antes, durante o después).

En el antes pueden ser precipitadas por una situación política inestable que conlleve a la renuncia de los cargos de confianza de los directivos de los cuales dependen nuestros programas de presupuestos o de ejecución de obras o los recortes por decisiones políticas de emergencias.



En el durante puede manifestarse por la magnitud, extensión o característica propia del impacto del evento adverso que puede desbordar todos los planes de Contingencia o plantear una nueva situación no prevista con antelación como fue el caso del incendio de "Mesa Redonda" en el centro histórico de Lima en el cual murieron unas 300 personas aproximadamente desbordando la capacidad de atención de la Morgue de Lima y por el grado de destrucción de los cuerpos se imposibilitaba su reconocimiento. En esta fase también priman las comunicaciones confusas, los pedidos desproporcionados de ayuda, los reportes periodísticos alarmistas, las presiones de los políticos y de los propios afectados contribuyen a aumentar el impacto de la crisis en las primeras horas.


En el después la crisis puede ser desencadenada por el desborde en la atención logística a las demandas de ayuda humanitaria que se solicitan, su traslado almacenamiento y distribución, en muchas ocasiones el problema se deriva de los recursos y su disponibilidad depende también de en qué parte del país están a la hora de estallar una crisis. Los problemas de saneamiento ambiental y la rehabilitación de los servicios básicos esenciales apuntando a la reconstrucción futura, el lenguaje que se utiliza entre las diversas organizaciones que intervienen es fundamental a la hora de decir lo que se necesita, cómo se necesita y qué está ocurriendo es casi inviable por la simple razón de que no nos entendemos. Estos son unos pocos ejemplos de las múltiples variables que pueden desencadenar una crisis de gestión frente a un evento adverso.

Por lo consiguiente es necesario aprovechar los momentos de relativa calma para preparar los momentos adversos, la metodología y el conocimiento de estas situaciones pueden ser críticas para el futuro inmediato de la organización, lo que se debe hacer es analizar el estado presente y la evolución de todos los parámetros claves de funcionamiento de la organización como son los Planes de Contingencias, la Organización, funcionamiento de los Equipos de Respuesta, las coordinaciones y fortalezas intersectoriales, los presupuestos asignados, los recursos logísticos disponibles entre otros.

Hay que destacar que aunque pueda haber una crisis generalizada, por el impacto de un gran evento adverso eso no quiere decir que exista crisis en nuestro sector o en nuestra organización.


Si se concluye que la organización puede entrar en crisis, se podría aplicar una metodología adaptada a la Gestión de los riesgos propuesta por Eduardo Navarro, Socio Director de Improven Consultores en Octubre del año 2001 que puede ayudar, la cual es la siguiente: